
Coplas al Puto Chalero
Ayyyy mis llamitas perdidas
ayyyy mi coyuyo olvidado
donde estarán mis plantitas...
que turro las ha fumado
Oda a Roberto
Yo te creía perdido Roberto
pero estabas en tu huerto.
Yo nunca pude encontrarte
porque quería contarte
que aunque me tiemble el trazo
es todo culpa del faso.
Adonde fuiste Roberto
posiblemente estés muerto
fuiste a cultivar tu flor
y te mató la calor
Aún más, ciertas crónicas del barrio de Flores (sur) proponen que Roberto encontró una casa abandonada a orillas de la vía del Ferrocarril Sarmiento (antes Ferrocarril del Oeste)
En esa casa se instaló a modo de ocupa para cultivar floripondio y cucumelo sobre soretes de perros generosamente donados por paseadores chaleros de la zona.
Pero sin saberlo dispuso los canteros en forma de hoja canábica (años mas tarde sus detractores dirán que lo hizo a propósito), lo cual produjo una invocación mística y humística del Puto Chalero, él cual se le apareció en un borbotón de humo ceniciento... (que Roberto se apresuró a aspirar, pa´evitar el desperdicio) y le dijo ...
- Roberto.... deja el cucumelo para más tarde, no crecerá sobre estos soretes de perro alimentados a Dogui. Deja el cucumelo y búscame en los atardeceres de Parque Lezama, que yo te daré tu flor.-
Y así se perdió el rastro de Roberto, (un pibe de barrio) que salió de Flores (sur) hacia Parque Lezama en la Línea A de subte sin saber que solo llega hasta Plaza de Mayo.
No sabemos si se perdió en los túneles del subte o si quedó sentado en el sillón de Rivadavia y todo el mundo cree que es un adorno de la Rosada.
Lo que sabemos es que nunca llegó a Parque Lezama y el único contacto porteño con el Puto Chalero se perdió para siempre
FIN
